Bajo el calor de tu piel - Noelia Amarillo

4 dic. 2015

Noelia Amarillo nació en Madrid, el 31 de octubre de 1972, justo a las 11.30 de la noche, y me alegro un montón por ello, es preferible nacer el día de las brujas (Halloween) que el día de todos los santos. (Más que nada, porque de santa no tengo un pelo y de bruja… bueno, lo tengo todo).


Trabajo de administrativo (y lo que se tercie) en la empresa familiar junto con mi padre y mi hermano, y gracias a ello tengo tiempo de escribir lo que se me pasa por la mente (¿Habéis oído aquello de que ser la hija del jefe es un chollo? Pues eso mismo).

Tengo un marido estupendo, rubio, alto y de ojos verdes (mío, solo mío, mi tesoro) con una ligera y adorable barriga cervecera que además es electricista y me hace todas las chapuzas en casa (repito, es solo mío).

Tengo dos hijas preciosas, que son exactamente iguales a mí, unas brujillas traviesas que lían la de Dios es Cristo en cuanto me descuido y que además tienen más labia que un abogado. (Mi madre dice que es cosa del destino, que así sufriré lo que sufrió ella, en fin…).

Todos los viernes salgo con mi mejor amiga y un domingo al mes me voy al rastro a darle a lengua con “las chicas”. Mis pasiones, mis hijas, leer, escribir y sobre todo pasar el tiempo con mi gente.

Título original: Bajo el calor de tu piel
Serie: Segunda parte de Ardiente Verano
Categoría: Novela Erótica
Editorial: Roca Editorial, Sello Terciopelo
Páginas: 400
Oficial site: Blog
Este libro contiene la descripción de alguna escena de sexo, por lo que, estáis avisados.

Argumento:
Ningún país está tan lejos como para no visitarlo. Esa es la filosofía de Andrés.

Hace tres años huyó de su casa, su familia y su país y desde entonces recorre el mundo sin ningún plan excepto su propio antojo. Días de espectáculo y juegos seguidos de noches de diversión y lujuria en las que quema sus recuerdos en pos del olvido.

Casi ha conseguido borrar de la memoria a quien no quiere recordar. Hasta que una mañana, tras una noche especialmente descontrolada, recibe una llamada que dará un giro radical a su vida y le obligará a volver a donde no quiere regresar.

Opinión personal:
Desde hace ya tiempo, Ardiente verano, es uno de mis libros favoritos. Creo que no hay un año en que no me lo lea, en que no lo disfrute como la primera vez y en que no me guste un poquito más que la anterior. Justamente por este motivo, cuando me enteré de la segunda parte de este libro me dio un poco de miedo leerlo. Obviamente, por una parte estaba deseando leerlo, y más cuando supe que sería la historia de Andrés (hijo de María, la protagonista de Ardiente verano) con Paula. ¿Qué habría ocurrido para que se rompiera la bonita relación que tenían? ¿Qué cambios ha experimentado Andrés y por qué? Pero, por el otro lado, soy bastante contraria a que se publiquen continuaciones de libros que siempre se ha dicho que la historia estaba terminada, como es este caso. Creo que cuando las autoras intentan exprimirle más a una misma historia, terminan destrozándola y no quería que me pasara esto. 

Pero, por muchísima suerte, no me ha destrozado nada, al contrario, la historia me ha encantado. Como la misma Noelia Amarillo dice, no es solamente una historia de amor, llena de sexo, de emociones, de sentimientos es una historia que, sobretodo, trata de amistad. Una amistad que va más allá de todo. Porque no solo conocemos la historia de Andrés, también conocemos a Lua y a Raziel, dos amigos que Andrés conoce en su viaje y que demuestran día a día que son amigos en los que confiar, que están en las buenas y en las malas, sobretodo en las malas. Es una amistad capaz de dejarlo todo, incluso la vida, por los otros. Y es que en la vida encontramos muy pocas amistades así, y cuando las encontramos, tenemos que ser conscientes de ello y resguardarlas, cuidarlas y aunque haya peleas (que siempre las hay) eso no deja que una amistad se pierda.
Supe que esta iba a ser una historia sobre la amistad. Por supuesto que habría amor. Y sexo. Y risas. Y quizá algún que otro llanto. Pero el hilo conductor alrededor del cual giraría la trama sería la amistad. (...) La amistad sin límites, pura y en ocasiones dura, es la verdadera protagonista de esta historia. Y me alegro de que lo sea porque, ¿qué sería de nosotros sin la amistad? Es el mejor y más eficaz antídoto contra la soledad.
Y aunque haya dicho que lo más importante de la historia es la amistad, no podemos olvidarnos del amor. No suelo ser muy partidaria de las segundas oportunidades, pero en una historia como la de Paula y Andrés, ¿cómo no va a existir una segunda oportunidad? Aunque realmente no es hasta muy entrada la historia cuando vas descubriendo qué pasó realmente entre los dos, por qué se separaron y cómo terminó Andrés viajando por todo Europa, de espectáculo en espectáculo, de fiesta en fiesta, descontrolado y dándole igual todo.

Pero no solo Andrés y Paula esconden un pasado. Tanto Lua como Raziel también lo tienen. Y la verdad es que saber sobre ellos y su pasado es una de las cosas que más enganchan a la historia, querer saber más sobre ellos. Más sobre lo que esconde Razz, qué significan esas placas que lleva colgadas al cuello, porqué esconde su sexualidad (que aunque lo intente y Andrés no lo vea, creo que todos lo vemos desde el primer momento casi) y cómo terminará su historia con Goro. Además, me encanta ver como este personaje va evolucionando a lo largo de la historia, como poco a poco va sintiéndose cómodo, va encontrando su lugar, aunque quiera alejarse de él, aunque sienta que no está hecho para él. También vamos sabiendo más de la historia de Lua, quizás no se hace desear tanto como la de Raziel, pero también tiene su parte de sufrimiento, de tener que huir por sentirse mal, por no sentirse querida o aceptada tal y como es.
Se giró despacio para envolverla entre sus brazos, las cabezas juntas. Los ojos a la misma altura, los labios separados por un suspiro.
-Me he obligado a no quererte durante estos tres años y no lo he conseguido -susurró, sus ojos fijos en los de ella-. Me he ordenado olvidarte y tampoco he sido capaz. Aun sin querer quererte, te he querido. Y sin querer recordarte, te he añorado. Ahora te tengo aquí, entre mis brazos. Y sé que te quiero. Que te querré siempre. No puedo prometer ser perfecto. Ni lo soy ni quiero serlo. Tampoco puedo prometer no hacerte daño porque sé que te lo haré, soy así de imbécil. Pero te prometo amarte pase lo que pase, por siempre -aseveró con rotundidad antes de sonreír ladino-. ¿Qué, nos arriesgamos a intentarlo otra vez?
-Cuando te lo propones eres un poeta, Andrés -susurró besándole-, lástima que siempre tengas que estropearlo con la última frase. 
Y es que creo que uno de los mensajes que deja en claro este libro es que cuando queremos a alguien, sea un amigo, sea un familiar o quien sea, tenemos que quererle por como es, no por como queremos que sea. Habrá cosas que no nos gustarán, otras que nos van a encantar y otras que tendremos miedo de decir por lo que van a pensar. Pero la gente que nos quiere, nos acepta tal y como somos y eso es lo más bonito de la amistad. Por muchas peleas que se tengan, quien realmente vale la pena, termina a tu lado, hablando lo que haya pasado y llegando a solucionarlo.

En definitiva, una historia preciosa, increíble y un redondo final para una historia como fue Ardiente verano y como lo es esta, Bajo el calor de tu piel. Sin duda alguna, ambas totalmente recomendadas.

1 comentario:

  1. AInsss, muchas, muchísimas gracias por esta maravillosa reseña, me encanta!!!

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