Pulsión - Gail McHugh

9 ene. 2018

Título original: Collide
Saga: Primer libro de la serie Pulsión         
Categoría: Novela romántica new adult        
Editorial: Terciopelo    
Páginas: 420              

Argumento:
Recién graduada de la universidad y tratando de hacer frente a la muerte de su madre, Emily Cooper se traslada a la ciudad de Nueva York para un nuevo comienzo.

Su novio, Dillon Parker se encarga de Emily, sabiendo que no puede vivir sin ella a su lado.

Dillon es dulce, reflexivo, todo lo que Emily siempre ha deseado en un hombre. Hasta que conoce a Gavin Blake, un playboy rico y famoso, peligrosamente sexy y tentador. Emily trata de negar la conexión que siente con él, pero Blake no está dispuesto a dejarla ir tan fácilmente. Para recuperarse de su doloroso pasado, Favin no se detendrá ante nada para conquistar definitivamente a Emily.

Opinión personal:
Cuando empecé este libro no sabía exactamente qué me iba a encontrar. No soy muy partidaria de leer la sinopsis del libro y en este caso doy gracias por ello porque estoy segura que por la sinopsis no lo hubiese elegido.

Emily acaba de sufrir la perdida de su madre cuando se traslada a vivir a Nueva York con su mejor amiga, en la misma universidad donde vive su novio, Dillon. Trabajando en el restaurante conoce a Gavin, resulta ser un rico y sexy playboy y la atracción surge al instante entre ambos. 

La verdad es que la historia me ha sorprendido y me ha gustado. Es cierto que desde el primer momento ese novio tan perfecto como puede ser Dillon para mí no lo era. Yo me sentía más en la posición de Olivia, la mejor amiga de Emily, la protagonista. Olivia deja claro desde el primer momento su animadversión hacia Dillon y yo la comprendí desde el segundo en el que apareció casi. Su comportamiento hacia Emily era totalmente machista, retrogrado y, a mi forma de ver, maltratador. Un hombre que controla qué puedes ponerte, que te obliga a ir a cambiarte, que te somete mentalmente para que no seas capaz de tener voz propia, no es el hombre perfecto para nada. Y eso es algo que, como ya os digo, se ve desde el primer momento, pero se va agravando a lo largo de la novela.

Y a ver, en muchas novelas románticas los hombres (y también muchas mujeres) tienen ese sentimiento de propiedad, de es mía, que nadie la mire, que nadie la toque. No es algo que realmente me encante en las novelas, pero cuando se dice en un momento romántico puedo llegar a entenderlo. Pero en este caso era de pura posesividad. Que nadie le pidiera ni tan siquiera la hora, que nadie soplara a su alrededor. Aún no entiendo como le "daba permiso" para trabajar en un restaurante.

Mejor dejo de hablar de Dillon porque realmente, no puedo con ese personaje. Y a Emily, puedo llegar a entenderla. Ella le quiere y él la ha sometido tanto que al final cede a sus exigencias para no tener problemas. Le quiere y con esos sentimientos lo esconde todo. Además de eso, cree que tiene que seguir con él porque él se portó muy bien cuando su madre murió, porque estuvo a su lado. Pero eso es algo que una persona que te quiere hace, no para que le estés agradecida y tengas que mantenerte a tu lado. Lo hace de forma desinteresada, sino es así... vamos mal. Pero la verdad es que esa Emily sometida que vemos cuando está con Dillon cambia radicalmente cuando ve, piensa o habla con Gavin.

Gavin ha sido un personaje que me ha gustado mucho, la verdad. Si es cierto que quizás fue un poco demasiado insistente con Emily al inicio, pero también es cierto que ella le daba mensajes algo contradictorios. Gavin, desde que su exprometida le dejó, tiene una reputación de mujeriego, pero es ver por primera vez a Emily y surgir el flechazo. Sé que no soy partidaria de los instalove, pero en este caso no lo considero como tal. En cuanto se ven, ambos sienten una atracción, algo que les marca, que les hace pensar en el otro. En el caso de ella, quiere intentar olvidarle porque tiene novio y le quiere. En el caso de él, quiere descubrir qué más puede haber. Y excepto esa primera atracción, su relación avanza de forma lenta. Pasando por la amistad, que él le tire los trastos... un juego que realmente me ha gustado. El verdadero problema en la relación entre ellos dos es que Gavin y Dillon son amigos y en verdad, en parte, compañeros de trabajo. 

Además de Gavin y Emily, que son los personajes principales de esta novela, hay muchos otros personajes que me han encantado. Olivia, la mejor amiga y compañera de piso de Emily, me ha encantado. Su forma de ser, como odia a Dillon, la forma en la que trata a Emily e intenta hacerle abrir los ojos. Fallon, la compañera de trabajo en el restaurante de Emily, al principio creí que no iba a gustarme, que iban a llevarse mal y la verdad es que me sorprendió mucho. No tienen la misma confianza que con Olivia pero es alguien en quien puede confiar. También está Trevor, el mejor amigo de Gavin y a la vez el hermano de Olivia. Es amigo de Gavin desde que eran pequeños y la confianza entre ellos es indudable. Y Colton, el hermano de Gavin, junto a su mujer, me han hecho reir mucho. Por la forma en la que intentan juntarle en citas a ciegas y los dos críos que tienen me han enamorado. 

En general, solamente puedo decir que es un libro que me ha sorprendido para bien. Un libro que me ha enganchado y del que necesito leer la segunda parte. Si es cierto que ha habido algunos momentos en los que las reacciones de ambos protagonistas me han parecido algo exageradas pero aún así, necesito el desenlace de su historia, ¡YA!


4/5


2 comentarios:

  1. Hola!!
    No lo conocía, pero por el momento no creo que lo lea.
    Gracias por la reseña.
    Un besin :)

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! Pues fíjate que yo siempre leo las sinopsis, si no me siento perdida jaja Este en principio no me llama mucho así que no creo que lo lea. Un besote :)

    ResponderEliminar